Luna, su energía y nuestra conexión con ella

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Venerada, adorada, asociada a la oscuridad y a las profundidades del espíritu, la luna siempre ha fascinado a la humanidad, siendo un referente de inspiración en mitología, historia y arte. Vinculada a la locura, compañera de la soledad absoluta, luna ilumina y refleja los rincones mas sombríos de nuestra psique.


Vivimos en sociedades y en tiempos que privilegian y sobrevaloran la externalización de nuestra energía. Se nos estimula constantemente a la acción, a la productividad imparable, al multitasking. A mostrar y demostrar constantemente lo que “somos”. Este exceso de energía activa, es energía puramente masculina y predomina en nuestro mundo contemporáneo híper mecanizado, híper ruidoso. Poco nos han enseñado sobre la importancia de conectar con nuestra parte receptiva y femenina. De hacer una pausa, de encerrarnos en y con nosotros mismos, de apagar los estímulos y observar qué pasa cuando nuestra sombra emerge.

Arquetípicamente, en occidente, la luna nos habla de nuestro aspecto femenino, sensible, emocional e intuitivo. Su elemento es el agua; rige las mareas, la savia de las plantas, los líquidos contenidos en nuestros cuerpos y el ciclo femenino. Este último, relacionado directamente al ritmo circadiano y por ende a la falta de luz (luna nueva) o exceso de la misma (luna llena). En astrología, el lugar donde se encuentra nuestra luna natal, habla de nuestra madre, de la naturaleza de nuestra relación con ella, de cómo reaccionamos o nos nutrimos emocionalmente y de cómo entendemos el amor. En el tarot, la luna hace un llamado al inconsciente, nos invita a abrirnos y a conectar con nuestra oscuridad para recibir los mensajes ocultos del espíritu lejos de las definiciones racionales del pensamiento lineal. 

Es el astro que se mueve mas rápido, pues recorre todas las constelaciones del zodiaco en apróximadamente 29 días. Su energía es fluctuante, voluble y por consiguiente, su influencia en nosotros también lo es. Un ciclo lunar, conocido como lunación, se divide en cuatro grandes fases: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante. A su vez, cada fase representa una versión diferente de la energía arquetípica femenina.

 

Luna Nueva

La luna nueva responde al arquetipo de la anciana o de la mujer sabia. Representa la transición entre el final de un ciclo y el inicio de otro y está relacionada al momento de la menstruación. Esta fase es de preparación para el nuevo ciclo y es apta para la contemplación. Nuestra energía, al igual que la de las plantas, ha descendido y debemos conservarla. No es recomendable sembrar o cosechar, como tampoco realizar actividades extenuantes. Podemos usar este momento para conectarnos con nuestra parte mas íntima a través de cualquier tipo de ritual que permita abrir un espacio para la quietud. Por ejemplo, un ritual donde proyectemos las intenciones que queremos para el nuevo ciclo. Se puede usar el Sahumerio de Purificación para limpiar la energía y espacios o puede hacerse un Baño Herbal Amargo-Dulce. Las yerbas amargas permitirán limpiar y cerrar los aspectos del ciclo anterior, mientras que las dulces ayudarán a atraer los aspectos positivos a manifestar.

Luna Creciente

La luna creciente, relacionada a la doncella o a la virgen y correspondiente a la fase folicular del ciclo femenino, es un momento de gran vitalidad y dinamismo. Nuestra energía va en aumento y está dirigida hacia afuera, el tema principal de esta fase es la expansión y el crecimiento. Es el mejor momento para emprender algo o llevar a cabo actividades que requieran mucha energía. Las aguas suben y la savia se dirige hacia las partes aéreas de las plantas. Es un buen momento para cosechar las hojas y flores, pues es ahí donde están toda la suculencia, energía y nutrientes de la planta. Es el momento ideal para fumigar o abonar foliarmente las hojas, para lo cual te recomendamos el Biopesticida de nuestra marca hermana, Sativa.

Con el aumento de las aguas, nuestros cuerpos tienden a retener líquidos. Es importante nutrirse bien y no consumir alimentos pesados de difícil digestión. Una gran ayuda esta fase del ciclo es nuestra Mixtura Desintoxicación, cuyos componentes diuréticos eliminan el exceso de líquidos.

Luna Llena

La luna llena se asocia al arquetipo de la madre y corresponde a la ovulación en el ciclo femenino. La energía está en su punto cúspide, estamos “iluminados” y tenemos mejor claridad. No es un buen momento para sembrar o cosechar, pero sí es el momento ideal para nutrir y cuidar, tanto de nosotros mismos como de otros. Es cuando mas conectados estamos con el arquetipo femenino, con la tierra y con la luna. Recomendamos tomar un tiempo para agradecer e invocar esta energía receptiva, maternal y de contención usando el Sahumerio Luna, hecho con plantas como el jazmín, la milenrama y la artemisa. Durante la luna llena, es común que el sueño se vea un poco alterado por el incremento de luz. Nuestra Mixtura Sueño o el Elixir Sueño, a base de lavanda, pasiflora y valeriana, actúan sobre el sistema nervioso para darnos un sueño mas tranquilo y profundo.

Cuarto Menguante

En cuarto menguante, las aguas descienden, la savia se concentra en la raíz de las plantas y los nutrientes en la tierra. Este periodo es indicado para sembrar, transplantar, cosechar raíces o abonar, para lo cual el Biofertilizante de Sativa es un buen aliado.

Asociado a la hechicera, o mujer salvaje y correspondiente a la fase lútea del ciclo femenino, en este periodo nuestra energía se dirige hacia adentro. La intuición y conexión con el inconsciente está mas aguda, tenemos sueños mas vívidos y un acercamiento espiritual mas profundo. Es un momento de alta sensibilidad emocional. El Elixir Agua, hecho a base de plantas que permiten conectar con nuestras emociones e incrementar nuestra receptividad o la Bruma Luna, compuesta por plantas lunares, esparcida sobre la almohada y las sábanas antes de dormir, pueden ayudar a abrir mejor los canales del subconsciente.


La naturaleza, el tiempo y todo lo que existe es cíclico. Todo inicio parte de un final y todo final abre el camino a la reinvención, a través de un nuevo comienzo. Conectarse con la energía lunar, con sus fases y momentos; entender como se comportan la vida, las plantas y nuestro cuerpo, y permitirnos sentir cada fase, es una práctica bella que nos acerca a la creación y a la energía de la existencia misma. Te invitamos a observar lo que pasa cuando se apaga la noción de tiempo y de pensamiento lineal y nos permitimos, en quietud, recibir.

2 comentarios de “Luna, su energía y nuestra conexión con ella

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